Elixir de amor


Dame de beber de una gota a la vez
de tu sensual elixir
Si me das dos gotas una noche

será que embriagarme quieres
de pasión inolvidable

Dame de beber de una gota a la vez
de tu sensual elixir
Si pones tres gotas en mi boca
será que estás ávido de pasión y cariño

Dame de beber de una gota a la vez
de tu sensual elixir
que si viertes el frasco completo en mi lengua
y es noche de luna llena
será que te has convencido
que soy en tu vida el talismán apropiado

Te extraño = Te echo de menos

¡Qué te puedo contar de mis lágrimas!
Podría mentirte, decirte que estoy bien
Podría engañarte y escribirte con rimas
¿Qué te puedo contar cuando no estoy bien?

Quiero olvidarte, no quiero hablar más con vos
Pero en esta loca contradicción
Espero verte, que me llames, sentir tu voz

Tengo un frasco de perfume de bebé por terminar,
Tenés uno igual que usarás cada noche
Y cuando se esté por acabar
Subido en el olvido pasearás con tu coche.

¡Ay! ¡Qué poco puedo esperar de todo lo que fue !
¡Ay! ¡Cómo me duele tu ausencia!
Nuestra historia, entre coplas, tango, bandoneón, y fuelle
No encuentra recompensa,

Hechizo gitano

Hechizadito el corazón
me has dejado
cuatro noches la manta
de una cama hemos mojado…

Corre la noche,
en mi patio
la luna tose
crece un espacio,
hay un hueco,
hay una lágrima de aeropuerto,
es nuestro sudor que nos abraza.

Hechizadito el corazón me has dejado
amor brujo
amor encantado
este amor está mezclado

Corre la mañana por mi calle de ciudad
¿Me echas de menos?
pues yo te extraño

Hechizadito el corazón me has dejado
amor brujo
amor encantado
yo tengo un corazón que te abraza
vos tenés un alma que me llena

Corre la tarde, escucho tu música
ordeno papeles
lanzo una súplica
hablo con mis ángeles
le cuento nuestra historia

Hechizadito el corazón me has dejado
amor brujo
amor encantado
yo te canto un tango
¿Podrías tocar nuestra melodía?

Nuestros sentidos

Te siento
Estás ahí,
debajo del árbol de naranjos
sentado sin decir nada…
Te veo,
Taciturno, y con paradójica felicidad por mi.

¿Me sentís?
Estoy aquí
mirando el malvón de mi jardín
sentada, sin decir nada…
Me ves...
Taciturna y con inaudita felicidad por vos.

La distancia entre nosotros
¿Cuál, la geográfica o la otra?
La primera… es mucha,
la otra no se siente…
Estás ahí, y estoy aquí
Estoy, estás… te veo, me ves…

Shhh! No lo digas,
No lo pienses,
dejate llevar por los sentidos,
manté vivo el recuerdo…
sentí mi piel que te evoca cada amanecer

¿Sabés?
cada noche te repaso…
y sé que cada luna me repasás…

Aquella mañana, me quedé con tu olor
pensé que podía ser para siempre…
Más, mi hada madrina me dijo que volverías,
lo que no hizo es anunciarme el gran secreto
que encerramos en nuestros destinos….

Una historia de amor "casi" perfecta


Una amiga un día me dijo que escribiera lo que quería decir, que me salía bastante bien.
Bien, pues aquí voy con mi pequeñita carta para vos…

Una tarde en la que la tristeza no me dejaba trabajar ni estudiar por que no encontraba un amor en mi vida y tampoco sabía bien qué clase de hombre quería le pedí al hada del amor dos deseos. El primero que me iluminara para poder darme cuenta cuáles nobles y no tan nobles características debía reunir este príncipe azul –mejor celeste para que no destiña tanto- que en algún momento llegaría a mi vida. El segundo que me lo pusiera rapidito en el camino… por que ya ves, esto de pedir deseos genera ciertas ansiedades por verlos hechos realidad.

Habiendo realizado mis anhelados pedidos continué con mi rutina, con los avatares de la cotidianeidad, los aturdimientos de alcohol y risas de las noches urbanas, con los por menores familiares, las necesidades intelectuales y todas esas mil cosas que hago por día, que al fin de cuentas había olvidado ya los dos deseos solicitados.

Fue entonces cuando me enamoré perdidamente de un ser especial –artista el caballero- seductor hasta la última instancia, sereno. Pero a pesar de las nobles cualidades que menciono, no verificaba los requisitos del deseo realizado… no… ¡y habiendo olvidado que mi hada me acompañó en el pedido! Zas! Ya ves, comencé con esa relación de la que tanto me ha costado despegarme…

Tanto lloré por su amor desenamorado y egoísta que una día decidí terminar, entonces, una noche de mayo, decidimos con mi amiga querida que debía dejar de llorar, ponerme linda como pocas veces, estrenar esa polerita que tenía guardada y salir de nuevo a brillar en la noche…y así fue…

Nos fuimos al bar en donde ella ha forjado mil historias, ha esperado con un whisky a su cantante favorito, ha engañado a su novio y se ha divertido hasta el amanecer entre copas y con amigas como yo.

Yo no sabía si bailar o emborracharme sola en la mesa, hasta que decidí hacer lo primero con la copa en la mano y nooo!!! Cuando quise darme cuenta tenía a un caballero con acento extranjero preguntándome entre el ruido del bar sobre mi vida, mi nombre…esa noche él me dio una servilleta doblada que tenía su mail y su nombre, y que yo por pudor o vergüenza guardé en el bolsillo de mi jeans…

¿Cómo continúa la historia? Como nunca me lo hubiera imaginado. Nos encontrábamos en el Chat y hablábamos de muchas cosas… hasta que zas!! De nuevo mi hada hizo lo suyo… del Chat pasamos a dejarnos mensajes instantáneos y de ahí a enviarnos canciones, y de ahí a llamarnos y de ahí … a encontrarnos en el aeropuerto una mañana de octubre.

Y desde que lo conocí hasta que volví a verlo descubrí (aunque me hice la distraída muchas veces) que ese chico con acento castizo es el príncipe celeste del oráculo de aquella tarde sombría y desolada de amores…

Si, querido, guapo, caballero andaluz… sos vos. Y ya ves, a veces te das el gustito de preguntarme si estoy enamorada de vos. ¿A vos que te parece?

Y si, sos vos y creo que te volvería a elegir una y mil veces, para poder conocerte como realmente deseo, con tus celestes, grises y todo lo que me gusta y no me gustaría de vos…

… Ya sé, y lo imagino, estás estático, sin poder creer lo que te estoy escribiendo… pero es así, no puedo evitarlo… y aunque me duele saber que no podemos estar juntos por que vos ya habías elegido en tu pueblo un amor…

Pero ya ves, a pesar de todo, yo estoy aquí escribiendo para v os, sonriendo y pensando que siempre vas a ser un amor imposible…

Aquí son las 7 de la tarde… ¿allí las 11 de la noche verdad? ¿Ya preparaste la pizza que me contaste ibas a cocinar?... esta noche brindaré por aquella noche juntos…

Eclipse de luna en cuarto menguante

Apenas dejo de ser Penélope, parece que por un ratito no más. Creo que el desamor o el amor no compartido son una constante, una espiral en nuestras vidas.

Pero este amor, tan enamorado se ha empeñado en borrar con el pie lo que sembramos con el corazón… ¡Dios!

Parece que una fuerza cósmica se ha aventurado para no dejarnos caminar juntos ni por la plaza, ni por el centro, ni por el parque, ni por la peatonal, de hecho, en el reloj de arena de nuestras vidas es de noche para uno y de día para el otro, es la siesta para mi y la madrugada para vos.

Estamos perdidos mi amor, ya lo ves, parecemos eclipsados con luna en cuarto menguante… ¿y quién decidió que esto fuera así?... ¿tenés la respuesta? … Ojalá, porque yo no quiero caer en la maldita resignación de pensar que “es lo que el destino nos deparó” ¡Al diablo con el destino! ¡Suficiente con la historia que aún no terminaste de cerrar! ¡Suficiente con mis angustias que atrás quedaron cuando te conocí!

Me siento en un banco, mirando al lago, -como mi amiga imaginaria- porque no vivo en el mar y no me resigno a ser Penélope por vos. Quiero esperarte y encontrarte cada día en el mágico mundo estelar que nos une cuando nos miramos y sentimos que nuestras pieles son lo mejor que tenemos.

Ya no quiero dormir más con camisones, “porque los que los fabrican o inventaron no deben ser buena gente”, quiero dormir desnuda abrazada a vos, ¿sabías que tu brazo es la mejor almohada que he tenido? ¿Sabías que tu panza es la más linda para comerla a besos y que tu ombligo es un chupetín bolita con sabor a frutilla?

Ya no quiero jugar a seducir en un bar, quiero estar en el balcón de tu casita y seducirte a vos tomando jugo “ser” de mango y naranja.

Es así, nuestra compañía es una ilusión que empieza con muchas fuerzas y siempre cae en picada libre por vos, por mi, por lo que no entendemos y no queremos ser y por lo que no podemos superar.

¡Mi querido bicho canasto! Siempre, siempre serás eso… mi bicho hermoso, mi ilusión.

Me resigno con mi mejor sonrisa y me siento esta tarde en el mismo banco a mirar el lago del parque –como mi amiga imaginaria- y deseando una y mil veces que me encuentres por casualidad, o casi por error, para dejar de ser Penélope por vos.

Para siempre

Para siempre esperaré tu arribo...marinero...
... las sirenas han cautivado tus entrañas...
ya no me necesitas,
ve por ellas, que yo
Penélope
de noche y de día
estaré
a veces
confusa
tratando de tejer mi destino
sin ti marinero
... ve por ellas
mitad mujer
mitad mitología
tal vez
ellas sean mejores musas